Nada mejor que unos ricos ponquesitos, más cuando son esponjosos, llenitos de sabor y recién salidos del horno.

Son la merienda perfecta para acompañar con un café o leche o solitos! Prepararlos para la semana y tener un antojito dulce para cuando nos ataque la ansiedad es lo mejor, eso si, los reto a que no se los coman de una sentada.