¿A quién no le encanta una arepa? Y más cuando son de colores alegres, nutritivas y llenas de cariño.
Les seré sincera, cuando pequeña no era muy amante de la remolacha y nunca me imaginaría que el plátano supiera bien si no estaba frito, pero crecer e ir probando preparaciones nuevas como esta quedé enamorada y ahora no puedo creer todo lo que me estaba perdiendo.
Estas arepitas son muy convenientes sobretodo para los pequeños de la casa que les cuesta comer vegetales o no se sienten cómodos comiéndolos o para los que quieren empezar a introducir nuevos vegetales sin arriesgarse tanto.